Ingredientes:
- 1 lechuga grande y bonita (también puedes mezclar de distintos tipos)
- 2 peras en láminas y delgadas
- ¾ taza de nueces en mitades o cuartos
- 5 cucharadas de azúcar
- 4 cucharadas de agua
- 1 trozo de queso brie en lámina (150g)
- Aceite de oliva y mantequilla (para engrasar la lata del horno)
Para el aliño:
- 3 cucharadas de aceto balsámico
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 cucharadita de mostaza
- 2 cucharadas de chancaca diluida
- 1/3 taza de aceite de oliva
- Sal y pimienta
Preparación:
En una sartén pequeña, verter el azúcar y el agua fría. A fuego medio-alto empezar a hacer un caramelo, moviendo solo si es necesario para que se cocine parejo. Cuando empieza a tomar un color levemente dorado, agregar las nueces y, con ayuda de un tenedor, hacer que estas se impregnen con el caramelo.
Aparte, tener una lata cubierta con papel mantequilla y con un poco de aceite de oliva esparcido encima. Vaciar las nueces acarameladas sobre la lata, hasta que se enfríen. Lo ideal es tener láminas de silicona en las que todo lo que pones encima no se pega. Para mí es indispensable 😉
Cuando las nueces estén frías, despegarlas y, sobre una tabla, cortar en trozos, cuidadosamente, con un buen cuchillo. Algunas procesadoras también pueden hacerlo. Por otro lado, mezclar muy bien los ingredientes del aliño, con l ayauda de un batidor manual. La chancaca debe ser previamente diluida.
Cortar las peras por la mitad, a lo largo, retirar las pepas y laminar. Hacer esto al final para que la fruta no se oxide. Para servir, en un bol grande mezclar las lechugas con el aliño y las nueces, poner en la fuente y mezclar con las láminas de queso brie y las peras.